FECHA MÁXIMA PLAZO DE SOLICITUD
11 de febrero de 2026
Si tu archivo lleva tiempo “pendiente”, esta convocatoria es el momento de resolverlo.
Te permite dar un salto real: mejorar la conservación del fondo con el equipamiento adecuado y avanzar con método en la organización. En la práctica, es clasificar, ordenar y describir la documentación para que quede informatizada y controlada, preparada para consultarse con rapidez y con garantías.
¿Y qué significa eso en el día a día? Que cuando haga falta un expediente, aparece. Que la documentación deja de depender de quién lo recuerda, del “creo que estaba en esa caja” o de búsquedas que se comen la mañana. Que el archivo pasa a ser accesible, más seguro y más útil: menos interrupciones, más agilidad en la gestión y un patrimonio documental mejor protegido para el futuro.
Financiación en municipios de menos de 250 habitantes
Financiación en municipios entre 250 y 500 habitantes
Financiación en municipios entre 500 y 1.500 habitantes
Financiación en el resto de municipios
Entra una solicitud y lo primero es encontrar el expediente sin perder tiempo.
Hay documentación que está bastante controlada… y otra que se queda sin ordenar ni describir.
“Está en el archivo”, sí, pero falta lo clave: saber exactamente dónde está y cómo localizarlo rápido.
La consulta depende demasiado de quién lo conoce, en lugar de un sistema claro para cualquiera del equipo.
Entre urgencias y prioridades, el archivo termina quedando para cuando haya un hueco.