Digitalizar: abrir una ventana al pasado

La digitalización documental no es solo un proceso técnico: es una forma de democratizar la memoria.
Cada carta, acta o fotografía se convierte en una pieza accesible, consultable y preservada para futuras generaciones.

Como explica este mismo técnico, “todos esos datos sintetizados en una base de datos son, sin embargo, una puerta a otro mundo que no es conocido para la mayoría de la población.”
Esa es, precisamente, la razón por la que digitalizar no solo conserva, sino que permite nuevas formas de mirar los archivos.

Así digitalizamos en UNAYTA: precisión, cuidado y tecnología

Detrás de cada documento digitalizado hay horas de preparación, revisión y cuidado. Y aunque la tecnología es clave, el factor humano marca la diferencia.

En UNAYTA abordamos cada proyecto de digitalización con un equilibrio entre técnica y sensibilidad. Sabemos que no todos los documentos son iguales, por eso diseñamos procesos flexibles según la tipología y estado del material.
Trabajamos con instituciones, archivos y empresas para digitalizar sus fondos documentales, organizarlos y ofrecerles una nueva vida online.

  1. Evaluación y preparación del fondo

Antes de tocar un solo documento, realizamos un diagnóstico técnico y de conservación. Determinamos el tipo de soporte (papel, fotografía, pergamino, planos, etc.), su nivel de deterioro y las condiciones óptimas para su tratamiento.
Solo después, se limpian, ordenan y preparan para el escaneo.

  1. Digitalización de alta calidad

Utilizamos escáneres planetarios y equipos de captura profesional que respetan la integridad física del documento y aseguran una reproducción fiel en color, textura y detalle.
Trabajamos con resoluciones de alta definición (mínimo 300 ppp, hasta 600 ppp o más para piezas delicadas) y formatos sin compresión para conservar la máxima calidad.

  1. Control de calidad y restauración digital

Una vez digitalizados, los archivos pasan por un proceso de revisión técnica: ajuste de color, alineación, eliminación de sombras y validación de legibilidad. Si es necesario, aplicamos técnicas de restauración digital para recuperar detalles deteriorados por el tiempo.

  1. Descripción y catalogación

Aquí entra la parte más silenciosa, pero también la más importante: convertir la imagen en información.
Extraemos metadatos —fechas, remitentes, temas, localizaciones— y los organizamos en bases de datos para que la búsqueda sea rápida, precisa y contextual.

Por ejemplo, una carta a la Real Academia Galega puede asociarse al autor, la fecha, el motivo, y a otros documentos relacionados. Esto permite una navegación dinámica y enriquecida.

  1. Publicación y acceso

Finalmente, integramos todo el fondo digitalizado en plataformas documentales o repositorios online.
De esta forma, cualquier persona puede consultar, buscar o descargar documentos desde cualquier lugar del mundo.

Y lo mejor: los originales quedan preservados en condiciones seguras, sin necesidad de ser manipulados continuamente.

Beneficios de la digitalización documental

La digitalización es mucho más que una tendencia tecnológica. Es una inversión en conocimiento, preservación y accesibilidad.

 Como nos cuenta uno de ellos:

“Cada nombre, cada fecha y cada detalle que extraemos de los documentos y plasmamos en una base de datos se convierte en un punto de conexión entre el pasado y quienes buscan comprenderlo hoy.

Algunos de sus beneficios más destacados:

  • Conservación del patrimonio: se reduce el desgaste físico y el riesgo de pérdida o deterioro.
  • Accesibilidad global: investigadores, estudiantes y ciudadanos pueden acceder desde cualquier lugar.
  • Agilidad en la búsqueda: los sistemas de metadatos permiten encontrar documentos en segundos.
  • Eficiencia administrativa: las instituciones optimizan su tiempo y recursos de gestión.
  • Difusión cultural: los fondos digitalizados pueden incorporarse a proyectos educativos, exposiciones virtuales o portales públicos.

Conclusión: del papel a la pantalla, del pasado al presente

Digitalizar no es perder el contacto con la historia, sino todo lo contrario: es acercarla más que nunca.
En UNAYTA ayudamos a transformar los archivos físicos en espacios vivos de conocimiento, abiertos a la curiosidad de cualquiera.
Como decía uno de nuestros técnicos, “lo que más me ha sorprendido es lo cercanas que parecen las personas que vivían hace un siglo y lo fácil que es conocer ese mundo si se tiene el interés y la oportunidad de acceder a unos fondos que solo esperan ser conocidos.”
Del papel a la pantalla, del silencio del archivo al brillo de la pantalla: así seguimos acercando la historia a todos.